El robo más grande jamas contado

Apodado El Santo en la película (Antonio Resines) es un ladrón de pacotilla que está arto de entrar y salir de la carcel siendo un ladrón de poca monta, se muere de ganas por dar un golpe que le haga famoso. Lucia que es su esposa y es stripper de forma ocasional (Neus Asensi) espera la salida de su marido de la carcel pensando que golpe pueden dar que les saque de pobres y les depare una vida llena de glamoor y lujo.Cuando el Santo se salta la libertad condicional y es de nuevo trasladado a la prisión en la furgoneta en la que es trasladado conoce a los que a partir de ahora serán sus nuevos compinches estos son Zorba, El Greco (Manuel Manquiña) es un personaje que está loco en el que su única obsesión son la pintura y la religión, Pinito (Javier Aller) un cerrajero de madrid que no se sabe muy bien si es un genio o un loco y está traumatizado por una visión dantesca. Windows (Jaime Barnatán) un joven hacher esperto en ordenadores y programas informáticos, capaz de provocar todo tipo de cortes de luz a su antojo en toda la ciudad.
El robo más grande jamas contadoEl Zorba se da cuenta de que el Santo tiene una mancha de nacimiento en la espalda. A partir de entonces ambos experimentarán una revelación que les hará darse cuenta de que deben cometer el gran robo de la historia del arte moderno, que les hará pasar a la historia, tras una serie de encontronazos carcelarios Pinito y Windows se unen al Santo para empezar a planear lo que será el robo más grande jamas contado. Ya en la calle los componentes de la banda junto con Lucia la mujer de el Santo comezarán a urdir su plan de atraco con información suministrada proporcionada por un personaje misterioso que se hace llamar Garganta profunda (Sancho Gracia) Comienza enton-ces el laborioso período de entrenamiento. Por fin, se fijan el lugar y la fecha del robo: Museo de Arte Contemporáneo Reina Sofía, 30 de julio de 1977. Todo está listo para cambiar el rumbo de la His-toria. Comienza entonces el laborioso periodo de entrenamiento y se fija el plan a seguir para poder realizar el robo, el plan es algo tan descabellado como robar nada más y nada menos que el Gernica de Picaso del Museo Reina Sofía de Madrid y la fecha acordada para tal evento es fijada para el 30 de julio de 1977, todo está listo para cambiar el rumbo de la historia.

Donde estudiar para que tu futuro sea el mundo audiovisual

Si deseas que tus estudios estén enfocados en el mundo de lo audiovisual en este artículo te informaremos sobre los cliclos formativos de grado medio o grado superior que puedes estudiar en la rama de la imagen y el sonido. La oferta formativa a la que puedes acceder dentro de la rama de imagen y sonido es bastante amplia y novedosa, además las acciones formativas cuentan con numerosas actividades prácticas que te permiten realizar tu ciclo adquiriendo gran experiencia práctica, este es un dato muy importante teniendo en cuenta la delicada situación que actualmente pasa nuestro mercado de trabajo.estudio audiovisuales 1Puedes formarte como técnico de cámara, de iluminación de laboratorio de imagen, de montaje o de tratamiento de imágenes o de producción, es importante que te informes bien ya que factores como la edad, la formación o la experiencia que tengas serán decisivos para poder optar a un cliclo de grado medio o superior de todas formas en este enlace podrás informarte mejor de como hacerlo.

¿En que me formo?

Es importante que elijas acertadamente que quieres estudiar para ello deberás de seleccionar el centro si será público o privado, es incluso opcional si quieres estudiar de forma gratuita, también puedes a través de los cursos inem. Hay novedades entorno al estudio de las audiovisuales como el Título Superior de Animaciones 3D, juegos y entornos interactivos, estos títulos te permitirán trabajar como grafista digital, generar espacios virtuales o desarrollar aplicaciones y productos multimedia. Otros títulos importantes son el de Técnico Superior en iluminación, captación y tratamiento de imágenes, con ellos podrás trabajar de cámara, fotógrafo o de reportero gráfico. Para poder trabajar de técnico de cámara de video, televisión, cine o captación y tratamiento de imágenes para ello debes de obtener el título de Técnico Superior en imagen. También para trabajar encargándote de organizar, supervisar y gestionar la producción de programas audiovisuales para ello debes de estudiar Producción de Audiovisuales y espectáculos o también el de  Producción de Audiovisuales, Radio y espectáculos sin embargo para la coordinación de este tipo de enventos lo que deberías de estudiar es Realización de Proyectos Audiovisuales y Espectáculos’. Realización de Audiovisuales y Espectáculos.estudio audiovisuales 2 Para la especialización en la rama del sonido lo que debes de estudiar es Técnico Superior en Sonido’ y ‘Técnico Superior en Sonido para Audiovisuales y Espectáculos’ con el primer título podrás dedicarte a ser técnico de televisión ,radio o de sonido en radio con el segundo podrás formarte en ser montador, editor, mezclador y masterizador de sonido. En el área de los ciclos medios podrás formarte como  Técnico en Video Disc-Jockey y Sonido con este título podrás trabajar en el área de sonido desempleñando trabajos relacionados con montaje y sonido de cine o retocando imágenes o fotografías, también existe la opción sacarse el título de Técnico en Laboratorio de Imagen que desempeña sus funciones en el ámbito de la fotografía digital. Cuando decidas que es lo que quieres estudiar tendrás que buscar donde estudiarlo para ello podrás eleguir entre los distintos centros educativos destinados a tales estudios en tu comunidad autónoma.

Whisky

Acababa de terminar Whisky , y tenía delante de mí un papel en el que tenía que señalar preferencias dentro de un elenco realmente bueno: Entre copas (Sideways, 2004), Vidas Rebeldes (The Misfits, 1961) o Primavera, verano, otoño, invierno y…primavera (Bom, Yeoreum, Gaeul, Gyeowool, Geuring, Bom,2004) que me acuerde. ¿Por qué Whiky?, si al final salí con una depresión de caballo, maldita sea. Una película que te pone delante todas las miserias de la vida, que me tiraba a la cara un hecho del que trato de huir: que la realidad, la usual cotidianidad, esconde dentro de sus mecanismos repetitivos un horror, lo miserable que puede ser nuestra vida. No, esto es un plato que Woody Allen a menudo me hace digestivo.whysky Pero esta vez, me lo estaban poniendo delante de mis narices dos cineastas casi noveles en estado de gracia. Sin efectos, sin hacer ni un solo movimiento de cámara, algo que me diera un respiro por tanta mísera cotidianidad que me ahogaba. Denostaba una y mil veces ese “¡Dios salve a los trípodes!” que con orgullo proclamaban los dos genios creadores de esta obra, Juan Pablo Revella y Pablo Stoll.
Cuenta Buñuel en sus memorias que cuando estaba montando El ángel exterminador (1962), su ayudante le llamó la atención: “Don Luís, esta escena ya está montada”. El cineasta aragonés sonrío y dejó la cosa tal cual estaban, y si uno se fija bien en la película, ve escenas que se repiten una y otra vez, como un acto surrealista, recalcando lo absurdo y lo obsesivo de los actos repetitivos. Lo triste es que si alguien pusiera una cámara en nuestras vidas, e hiciera un montaje, también alguien lo haría notar: “Oiga, aquí escenas que se repiten”. Todo eso y más me lo estaba reprochando aquella película y encima tenían la desfachatez de incluirla en aquella lista. Lo peor es que me había gustado. Disfruté con toda aquella pornografía de realidad sórdida, que mostraba obscenamente la historia miserable de aquellos tres personajes pequeños.
Ni Rebella ni Stoll eran cinéfilos, sino unos lectores compulsivos de comic. Pero ya se sabe que en todo dibujante hay un director de cine y solapadamente en todo encuadre de cámara hay una viñeta. Ya dijo Hugo Pratt , que el Comic es el cine de los pobres, aquel al que el hermano rico, recurre en forma de story board cuando quiere poner orden en las imágenes. Los dos directores uruguayos no habían puesto los pies en un plató de cine hasta que rodaron su primera película 25 Watts. Antes que las obsesiones y las aficiones, hay que contar la vida, y es raro la ópera prima que se escapa de ello: durante 24 horas se da cuenta de la existencia de Javi, Leche y Seba, tres jóvenes del Montevideo actual, que a punto de abandonar el bachillerato, esperan si saber qué.

No es fácil narrar la rutina, las relaciones simbióticas pero frías de cada día, nuestras dependencias, nuestros hábitos. El cine de hoy avanza cada día más en crear más efectos, en pone piedras sobre torres, en definitiva, riza el rizo cuando se trata de narrar vidas trepidantes o aventureras. Todavía queda mucho camino, y no abunda, inventar esquemas narrativos que nos lleguen, que lo que sugieran (bueno o malo) sea más de lo que dicen, que se peguen a nuestra piel, que nos hagan daño por pura identificación, que lo narrado sean dos manos que salgan de la pantalla para zarandearnos el alma, y nos la dejen todavía vibrando cuando salgan las letras.

Llegar a ello se puede hacer por muchos caminos, a cual más inverosímil. Los directores de Whisky encontraron la fórmula, la estructura para narrar este triángulo amoroso y decadente en un cómic clásico: Jimmy Corrigan, el niño más listo de la clase. Su autor, Chris Ware revolucionó la historieta americana y por ende la mundial con su publicación en 1993. Temáticas complejas como la soledad, la alienación, la pérdida de humanidad, tan difíciles de transmitir en un mundo tan ecléctico como el del cómic, donde se debe de luchar con tantos y ,en apariencia, tan buenos competidores, eran tratadas con un lenguaje personal y distinto, como nunca se había hecho hasta entonces. No, Whisky no era una película sencilla, aunque en apariencia lo pareciese, pero eso no significaba que no fuera fácil de identificar.
Ví Whisky después, unas cuantas veces, la última poco antes de la muerte de Juan Pablo Revella, casi dos años después de su éxito. Lo encontró Stoll delante de un teclado y con un revolver en la mano. Invitablemente los dramas tienen muchas escenas, pero la tragedia solo una, no es cosa para pensar y sentirlo así, pero es lo único que queda, cuando la realidad, cruel e inexplicable, invade la frontera de la ficción.
¿Whisky, por qué has puesto Whisky, si conozco pocas personas más vitalista que tu, si esa película es deprimente?”. “Ser vitalista no está reñido con ver la vida como es. Simplemente es cuestión de darle la vuelta”.

Quizás el impulso vital de aquella película fuera ese, pensé con mi lista en mano, pero por si acaso señalé Entre copas, que uno tiene sus épocas, y a veces gusta que la vitalidad te la den mascada. Mientras, se desarrollaba una escena que hubiera hecho las delicias de Rebella: una madre le hacía preguntas a un chiquillo de casi un año y se contestaba a sí misma. “¿Qué quiere Javier?” “Quiero un poco de manzana” se respondía la madre y volvía al ataque “¿Qué vamos a hacer?” “Voy a andar un poquito”. Javier odiaba su alienación y balbuceaba.

“Camino” de Javier Fesser

No consigo comprender como un arte como el cine en España tiene una academia tan nefasta, tan politizada y tan poco comprometida con la calidad. Año tras año veo circular distintas películas por estos premios, muchas de ellas pagadas por nosotros, con nuestros impuestos. Películas de peor y mejor calidad, de mayor o menor contenido en su mensaje, con más gracia o menos, pero lo de este año ha sido canallesco, una verdadera tomadura de pelo. “Camino” de Javier Fesser se alza como ganadora, por delante de “Los girasoles ciegos” de Jose Luis Cuerda, “Los crímenes de Oxford” de Álex de la Iglesia y “Solo quiero caminar” de Agustin Diaz Yanes. Cualquiera de las anteriores obras supera a “Camino”, tanto en guión como en respeto al espectador.camino
Camino es el nombre de una niña de once años que padeció una muerte por tumor cerebral siendo ejemplar su paciencia con el sufrimiento del dolor y al pertenecer a una comunidad cristiana, todo “Camino” es una falta de respeto al espectador, manipulándolo constantemente y contando una historia sólo con los trazos que a este pintor de brocha gorda le interesan. Se ridiculiza de una manera soez el pensamiento cristiano, optando por ofrecer su parte más oscurantista. Fesser caricaturiza a los personajes para su propio interés, muestra a un padre, no muy partícipe de la Iglesia, que apenas habla ni se queja durante el film. Una madre obsesionada por la religión, sin apenas mostrar amor por su hija y sólo hablando de Dios, para que de este modo el espectador rechace el pensamiento religioso y por si fuera poco se aprovecha de todo este montaje artificial para generar la lágrima fácil mediante sucesos que mejor no desvelar, pero que sucumben un insulto a la inteligencia de cualquiera que vea la obra.

El señor Fesser cree que somos tontos, ha sabido manipular la historia basada en hechos reales para su propio beneficio, considerándonos estúpidos y ajenos a cualquier reflexión. La hermana de Camino parece ser como el padre, un personaje plano, sin elección, que decide ser monja o algo por el estilo incitada por la madre, hecho que no se narra bien para generar más confusión y animadversión a la religión. Por Dios o por Tutatis, J. Fesser no nos insultes así. Si hablamos del resto de personajes que aparecen en este film, hasta las enfermeras, médicos o compañeros del colegio de Camino están ridicularizados y les sucumbe la estupidez supina, la falta de tacto y la carencia de amor. Las enfermeras parecen marujas de mercado y a los médicos se les nota que no son médicos, o son tan ineptos que no saben ni hacer una punción cervical o pronunciar bien “port-a-cath”.Parece ser que solo Camino da amor y Dios, claro, aunque el amor de este último se muestra de manera sarcástica. Fesser iguala a Mr. Peebles (un personaje fantástico de un cuento que lee Camino) con Dios, sin hacerlo explícitamente pero dotándole con las mismas palabras de omnisciencia. Si esto no es manipulación… Hasta familiares en la vida real de Camino se han quejado de la manipulación del guión y de como se cuentan cosas que han sido falsas a lo que Fesser responde que ha mezclado situaciones de otras niñas que también murieron. Y ya está, el tio se queda tan ancho, aunque muestre en pantalla que está basada en este caso y no en otros.

Si dejamos de hablar del guión tan maltrecho, perjudicial e irrespetuoso para fijarnos en los aspectos técnicos del film, el señor Fesser no consigue nada nuevo ni relevante, no se ultilizan planos que ayuden a sentir el dolor o el amor. La banda sonora no destaca en ningún momento. La edición no está mal, aunque tampoco tiene mayor relevancia o fuerza. En definitiva, estamos ante un film que considera al espectador una masa de pan informe que sólo sabe llorar, pero Fesser no es tonto sabe que no importa lo que moleste o lo que falte al respeto, importa su mensaje progre falso y el número de lágrimas que lanza el que la ve, como ya pasara con “Mar Adentro”. Y ahí lo tenemos con sus premios, un tipo que no sabe hacer cine ni conectar con el público por mucho que ponga cara de madurito interesante. El creador de “El milagro de P. Tinto” y “Mortadelo y Filemón” intenta hacer un drama dando su opinión sobre las cosas (para eso existe la libre expresión) sin importar la falta de respeto al sentido común. Aún así nuestra queridísima Academia lo premia, si es que nos merecemos todo lo que nos pasa.
Recomendable su visionado para ver la tendencia de nuestro querídisimo cine, el mismo por el que tantos nos lloran para que vayamos a verlos, que me esperen, pero que lo hagan sentados. Ahora lanzo yo una pregunta, ¿cómo podría decirle a los que subvencionan films con mi dinero que lo inviertan en otra cosa o en otro producto más plural? Así va el cine en nuestro querida piel de toro.
Lo mejor: las interpretaciones (aunque los padres parecen un poco mayores).
Lo peor: el resto.

“La ciencia del sueño” de Michel Gondry

Michel Gondry es uno de esos pocos virtuosos que sabe utilizar la tecnología multimedia existente hoy día para crear. Su máxima expresión hasta el momento se alcanza en “La science des reves”. “Olvídate de mí” (con un fantástico Jim Carrey) y “Human nature” son sus otros dos largometrajes que seducen desde el inicio, con bandas sonoras que en vez de acompañar son parte de la historia (muchos grupos de los que dirige videoclips aparecen en ellos, véase “The White Stripes”) e impactantes fotogramas que rezuman energía.La ciencia del sueño Su exquisito gusto por la imagen y su búsqueda de la perfección creativa lo convierten en genio y se perfila como un director adelantado a su tiempo. Su convicción y su fuerza audiovisual le han permitido dirigir films, videos musicales e incluso realizar publicidad. Nació en Versalles, Francia, y sí, tiene ese toque bohemio que tantos han intentado plasmar pero casi nadie ha conseguido ofrecer en el cine. Michel Gondry es un valor en alza, un “rara avis”.

Los personajes que desarrolla en sus guiones son siempre seres que se alejan de un modo u otro de los comportamientos alienados de la sociedad. En “La ciencia del sueño” el autor ofrece al espectador la posibilidad de asistir al proceso creativo de una manera directa, honesta y desenfadada, incluyendo la magnífica e inquina tarea de idear más que de acabar los proyectos creativos. Cualquiera que se haya visto seducido por las alas de la creatividad se habrá topado con ese fantasma de no acabar las ideas que en su génesis fueron tan deslumbrantes.
“La ciencia del sueño” narra la historia de un joven tímido que vive a mitad entre el sueño y la realidad y se traslada a Paris para iniciar un trabajo de “creativo”. En esta ciudad conocerá a su vecina que le incitará a entrar en las redes del amor.
Al contrario de su anterior película aquí se invita al espectador a jugar más que a reflexionar, aunque tampoco se descarta el utilizar un poco la materia gris.

No es una película apta para todos los públicos pues su visionado invita al espectador a participar en su juego, a entrar en su mundo de fantasía, cabalgando entre la realidad y lo onírico. Pero el “esfuerzo” vale la pena y se sitúa como una de las obras más innovadoras dentro del séptimo arte. La poesía visual y la anarquía de su inventiva, en contraposición del surrealismo, le otorgan esa magia de la que debe constar el cine. El film respira romanticismo, libertad y respeto, incitando al espectador a ser dueño de sí mismo y a no dejarse sorpender por guiones manidos o personajes puestos con calzador, como por desgracia pasa con la gran mayoría de obras cinematográficas hoy día.
Gondry entiende el cine como arte, y merece el mismo respeto que otros autores que usaron el celuloide para la reflexión, véase Wim Wenders, Ingmar Bergman… ya que se aparta de todos esos directores que crean para comer o vivir. Gondry crea cine al igual que un escritor necesita escribir, o un ser vivo respirar.
Altamente recomendable para aquellos espíritus que necesitan crear, idear o inventar.
Un grito a la belleza de la razón y las ideas. Una oda a los ojos. Magnífica.
Lo peor: verla tras una comida copiosa. Lo mejor: el resto.