Pequeños relatos de una soñadora

Hola pequeño diario compartido. Imagino que poca gente lee mis palabras y, aunque esto de los blogs se ha concevido para compartir ideas y pensamientos, me quedo más tranquila al pensar que sólo lo comparto con mi ordenador. Soy una escritora frustrada. Sí, lo admito. Tengo miedo al fracaso y, aunque llevo escribiendo desde los 8 años, aun no he sido capaz de llevar ningún texto a editorial alguna.Escritora amater Tengo un montón de ideas, de esbozos, de novelas (me rimaba, k bonito!), pero no soy capaz de que una parsona, al margen de mis amigos y familia, lea mis folios. En ocasiones tampoco a mi familia les dejo ver mis historias, porque..son mi familia..
La verdad es que adoro a mi familia, pero tengo una vena artística que nadie comprende. Familia eminentemente científica no alcanza a comprender por qué me gusta el teatro, escribir novelas y recitar poesía. (A veces yo tampoco). No encuentro lo que busco y me estoy cansando de buscar. Dicen que cuando dejas de buscar encuentras, pero ni con esas (me vuelve a rimar, guau!). Así que escribo, me dejo llevar por el teclado y mis pensamientos corren por la pantalla cual tinta en times new roman. (me gustó esa frase). Dejo de buscar? sigo buscando pesquisas que me lleven a ti? o ya te he encontrado y no quiero reconocerlo? no se, le preguntaría al corazón, pero carezco de él…

Placeres

 

Hoy he vuelto a mi ritual matutino. Me encanta saborear el café y acariciarlo con tintes de tabaco..es un placer como quedan pocos.
Otro de mis placeres cotidianos es llegar a casa y ver que mis noticias se han publicado en algún medio, me recorre una sensación de orgullo y de trabajo bien hecho que es casi indefinible.
Después..la cena y la sensación placentera de que he comido sano y que una onza de chocolate es el mejor placer que puedo llevarme a la boca después de un duro día de trabajo.
Pero..supongo que otros placeres, los de la carne, también estaría bien llevarlos a la boca, o al menos a la cama. Sin embargo, reservo fuerzas para regalar mis mejores ganas y espero, pacientemente, que mi teléfono suene y no sea yo la que provoque el encuentro.
Llegará el viernes, y con él las ganas, por no decir las llamadas. Y con ellas la desgana y el placer de decir que no a un placer en fin de semana. No me gusta planear los placeres, de hecho creo que el placer llega cuando algo te gusta y no ha sido planeado.
Hay algunos dioses que procuran placer y no me refiero a ritos de antaño, ni a fórmulas ancestrales. Más bien a placeres contemporáneos, como la palmadita en la espalda de un jefe, que tu sobrino aprenda algo que le has enseñado o que tu ex te llame. O que ese dios de la carne te considere su diosa de la carne.
Mis placeres son más bien habituales, mundanos incluso. Pero son mis placeres.

Soñar despierto

Hace tiempo que no recuerdo lo que sueño. Quizás porque ya no tenga sueños o simplemente porque me haya cansado de vivir una vida perfecta que se diluye conforme avanza la mañana.
El móvil me despierta, (qué pena que cada vez sean menos los despertadores los que te conecten con la realidad), y me invita a descubrir que no tengo llamadas en toda la noche. Sin embargo, llega el viernes y mi móvil arde, llamadas insustanciales e insulsas que me ofrecen una copa en un bar, una película en una casa y algunos más eufemismos.
Me miro ante el espejo y me ducho. Siento que pierdo litros de suciedad y me enfrento de nuevo al espejo. Mi color moreno se ha diluido y solo queda una tez blancuzca que me recuerda que estoy inmersa, de nuevo, en la rutina de la semana laboral.
Me tomo un café frente al ordenador y enciendo un cigarro. Es uno de los mejores momentos del día.
Me visto, me arreglo y me asomo a la vida. Lelego al metro y empiezo a soñar…

no me bailas el agua pero quiero dejar de ser un mar de dudas
Supongo que me gustas porque no me bailas el agua. Por que eres el único al que no he podido tener y supongo que por eso eres el único al que he podido querer.
Pero me pongo a pensar y no sé el motivo por el que te quise o por el que creo que aún te quiero. No me diste ni la mitad de lo que me han dado otros y, sin embargo, tengo la impresión de que me diste un mundo.
A pesar de que has vuelto a aparecer en mi vida, me siento más fuerte para no echarte de menos. Mañana lunes va a ser un nuevo día, me voy a proponer olvidarme de tí. Por primera vez en dos años voy a, al menos, a intentarlo. Voy a dejar de comparar a todo hombre que conozca a tí, a tus besos, a tu cuerpo, a esa idea de futuro que me hacía a tu lado.
Mañana, como si de un 2 de enero se tratase, empiezo Pilates. El traumatólogo me ha dicho que para que no me duela la espalda he de hacer este nuevo y relajante ejercicio, que además de fortalecer, relaja. Así que esta buena combinación también puede que me ayude, que me haga fuerte para olvidarte y que me relaje para dejar de pensar en lo que pudo haber sido.
no me bailas el agua pero quiero dejar de ser un mar de dudas..

¿Crisis? …dónde están mis zapatos

Creo que este título no tiene mucha lógica pero me encanta la sintonía que conforman estas dos expresiones si las uno. Quizás precisamente porque carezca de sentido me guste especialmente, al igual que me sucede con el resto de cosas.
Lo que no tiene sentido es que después de una semana comiéndome la cabeza, intentando descifrar el por qué de mi actitud y la razón de mis razones, apareces. Pero..aunque causas recuerdos bonitos y que me hacen recordar que, en un momento los comentarios que hacía sobre tus besos duraban horas, y ahora un beso dura..lo que dura un beso, también recuerdo que me duele saber que jamás estaré contigo. No se dónde están mis zapatos. Busco y busco pero, tras buscar bajo la cama y en el armario de los zapatos (lugares obvios), he intentado encontrarlos hasta en la nevera. Obviamente, sin fortuna. Sigo descalza a la espera de encontrarlos y mientras pienso en tí, en lo feliz que era a tu lado y en que has sido la única persona con la que he tenido claro que quería estar.
Si la Bruni habla de sus 30 amantes (imagino que habrá tenido más), yo tampoco me quejo de utilizar las noches para el placer y las mañanas para compartir un café y en huir en taxi a casa. Sin embargo, aunque me encanta esa vida, en la que me siento ‘dueña, ama y señora’, solamente si pienso en ti, tengo por seguro que me alejaria del placer de la carne y del deseo de llenar cada fin de semana la agenda de mi teléfono de hombres y de escribir sus nombres seguidos del bar en el que los conozco.
Tú convertiste los lunes en un espacio para el recuerdo e hiciste de algunas películas, escenas de la película de mi vida. Convertiste las cañas en el deseo de cada jueves y contigo un beso me bastaba.
Acaso yo también, embebida de la situación económica internacional, ¿esté en crisis?

Quizás si tenga corazón, solo esté roto

Un sabio amigo me dijo que si me ilusionaba con las pequeñas cosas (no haciendo alusión a miembros viriles) es que tenía corazón, que quizás no me funcionase porque alguien me lo hubiese roto.
Y..debido a una fortuita aparición, creo que su teoría es tan válida como cierta.
Hace dos días, ante mí apareció una de esas personas que, aunque no sabes por qué, te completan, con quien te imaginas despertar los sábados y también los martes (los martes…), con quien te imaginas ir a bodas y presentar a tus padres. (Aquí toca un pero)
Peeeero..apareció acompañado, y yo tristemente, también, solo que de la soledad. El recuerdo fue tal que empecé a temblar y mis manos comenzaron a sudar. Soy una persona bastante fría, se guardar la compostura y díficilmente me ilusiono con alguien. (otro pero) Pero..con él es diferente.
Quizás él me rompiese el corazón y solamente quedándose en él o bien desapareciendo de una vez, lograría que volviese a funcionar.
PUM, PUM no hay sístole sin diástole, y no hay amor sin desamor, supongo..
¿Nací sin corazón?

Últimamente le doy vueltas a la cabeza para intentar descifrar qué es lo que me ocurre, para saber cual es la tara que, al tiempo que me hace única, me hace un deshecho que solo sirve para recordar.
Tengo una teoría y he llegado a la conclusión de que en el momento de la repartición de dones y defectos, de ojos, manos y boca..se acabó la ración de corazón cuando me llegó el turno, así que..me otorgaron más dosis de sentido del humor y de fuerza para soportar el dolor y no me dieron corazón, solo una válvula que genera, mecánicamente, sístoles y diástoles.
No encuentro otra razón más lógica que me haga tachar a quien conozco, criticando su forma de vestir, de pensar, de hablar, de besar..y, en el caso de que me encante..da igual. Hago todo lo posible para apartarme de mi lado, aunque me encante.
Al fin y al cabo sólo me quedan recuerdos, pensamientos de lo que pudo haber sido..de creer, por unos minutos que ese, aquel al que rechacé igual podía haber sido el amor de mi vida..pero..no me gustó que dijese ‘vistes’ en lugar de ‘viste’ y me alejé de él…o quizás aquel otro..que llevaba unas arnette..

Puntos de vista de un melancólico

Contaba el gran dibujante español Josep Maria Beá que, siendo niño, visitó el estudio de otro gran creador Boixcar, el autor de Hazañas Bélicas.hazañas bélicas El hombre, admirado por el chiquillo, le fue mostrando todo su trabajo hasta que llegó a la obra que estaba ultimando. En ese instante el maestro se tuvo que usentar y dejó al pequeño Beá frente a la última creación. Sin dudar, cogió la pluma e hizo un pequeño punto en la págica que Boixcar estaba haciendo en aquel momento y ahí quedó todo. Pasó el tiempo, aunque no mucho, y aquel álbum se editó. Por aquellos días, Beá no tuvo más que una obsesión, saber si se había editado aquel punto, “su punto”. Abría el comic por la página cuya elaboración aquella tarde había presenciado y allí estaba, situado en una esquina, pasando desapercibido a los ojos de correctores, editores, tipógrafos y todo aquel que de alguna u otra manera hubiera revisado aquel trabajo: su punto. Beá compró la revista en distintos lugares de la ciudad, e inequívocamente estaba allí, para siempre, perenne frente a las nuevas generaciones, para la eternidad.
Para mi este blog siempre ha sido “mi punto”. Un punto en todos los sentidos. Uno ha visto abandonar muchos blog, muchos de los vínculos que aparecen en el apartado de enlaces o amigos son ya cadáveres. El abandono de un blog en Internet, es como dejar un barco a la deriva en un enorme océano, un buque fantasma, donde se detuvo el tiempo, donde el recorrido por sus camarotes es una metáfora de comentarios, post de reflexiones e instantes de una vida que quedan congelados. Una nave que vaga hasta que alguien que busca en Internet lo activa de nuevo: las máquinas se encienden, las luces brotan y todo se reanuda donde quedó. Si a caso alguien comenta algo, se une a la fiesta y al irse, todo se desconecta, el buque continúa su travesía aciaga a la espera de que alguien le de un nuevo giro al timón. Creo que siempre he tenido en mente esa imágen del barco y hablar de algo actual, de ayer, de siempre como es el cine, haría que estas voces sonara siempre, hablar de cine, era para mí como poner el piloto automático. Pero en el fondo contar algo que a uno le gusta y más si es un arte, es hablar de uno mismo.
Pero lejos de metáforas, lejos de ilusiones, la realidad es que hay lugares donde sólo somos palabras, pero también lugares comunes donde se lucha porque nuestra vida permanezca narrada.  Era un referente de ideas y reflexiones, intentar contar las cosas como a mí me gustaba leerlas, pero me encolerizaba en muchas ocasiones cuando veía la carencia de sentimientos propios, de vivencias. “Le falta alma”, le ponía mentalmente como epitafio, casi antes de irme a Irlanda, en una autocrítica a este edificio de palabras que, si alguna vez tuvo entidad propia, siempre le va a perseguir. Pero en aquel país ocurrió algo curioso. Aunque vivía intensamente, siendo una esponja de nueva experiencias, aunque como siempre, existía al margen del blog, repasarlo de vez en cuando, era un ancla, un referente de lo que había sido mi vida durante un tiempo.
Tenemos relaciones extrañas con lo que escribimos,ultimo tango en paris son parte de las reglas, del hecho de escribir, poner algo de uno mismo, aunque se narren vidas que no te pertenecen. Así cuando hablaba de la tristeza de Kurosawa, cuando intentaba sacar de las entrañas lo que para mí había sido ver aquella película llamada Vivir, también quería intentar transmitir el mensaje de ir más hallá de lo cotidiano, de un día a día que me ahogaba. Cuando hablaba de la soledad en el Último tango en París, ahondaba en el mensaje de la dificultad que era transmitir la soledad. Mi vida, tanto como lugar físico ,como estado de ánimo, distinta a la de ahora, estaba al lado mientras escribía aquellas palabras. Esos artículos hablaban de películas, si, pero si los escribiera ahora, lo haría de otra forma, con otro diferente estado de ánimo, destacando otros aspectos, resaltando otras ideas. Así, desde aquella Irlanda, que dejo que pase el tiempo para verla con perspectiva, iba repasando lo que había sido mi vida aquellos últimos dos años.

Jesús Calderón artífice de grandes obras

Jesús Calderón, natural de Sevilla, y formado en el conservatorio de Osuna así como en el de Sevilla, compone música instrumental en la que se pueden apreciar influencias de Jean Michelle Jarre, Vangelis, Wim Mertens o Philip Glass.jesus calderón

-Para empezar he de reconocer que me llamó la atención las distinciones que posees así como la participación en varios trabajos importantes ya que no es fácil lograr ese tipo de cosas. ¿Cómo te diste a conocer para llegar hasta ahí? ¿Únicamente a través de internet? ¿Alguna productora? ¿Radio local? ¿Por el boca a boca?

-Pues un poco de todo la verdad. Al principio buscaba por internet proyectos de cualquier parte del mundo que estuvieran en producción, que aún no tuvieran un compositor asociado, y que me parecieran atractivos e interesantes. También he mandado muchísimas demos a productoras, directores, compañías..Pero llega un momento que ya no es necesario, porque son ellos los que van a buscarte a ti. Además, es normal que gente con la que has trabajado anteriormente, vuelvan a llamarte al haber quedado satisfechos en el pasado, etc.

-Y siguiendo por ese sentido, ¿qué opinas del portal jamendo.com? ¿Qué crees que puede aportar a los músicos que no tienen muchas oportunidades?

-Si te digo la verdad al principio me resistía un poco a ofrecer mi música de forma gratuita. Pero es indudable que es la mejor forma de llegar a más gente y darse a conocer a un público muy amplio. Lo que he terminado haciendo es ofrecer un recopilatorio de los mejores temas: “INDEX” A la vez que continuo vendiendo mis trabajos en sitios como CDBaby, Amazon, iTunes, etc.

-Entiendo. Retrocedamos ahora en el tiempo. Te llega tu primer trabajo. ¿Qué era? ¿Para quién? ¿Cómo afrontas ese primer reto?

-Fue un cortometraje de animación 3D titulado”Dry Sky”, de un norteamericano llamado Rob Dollase. Él había trabajado de animador en películas como “Robots”, y éste era un proyecto personal, donde se ocupaba de todo, excepto de la música. Gracias a un amigo que teníamos en común, contactó conmigo y accedió a que le hiciera la banda sonora, con algo de desconfianza, pues iba a ser mi primer trabajo para audiovisual y no sabía muy bien qué esperar de mí. Cuando le envié la primera prueba de una escena, desaparecieron sus temores y disfrutó muchísimo del proceso, afortunadamente.
De hecho ni yo mismo sabía si iba a ser capaz de hacerlo, ya que aunque mi música contenía elementos orquestales y sinfónicos, siempre había compuesto temas individuales y nunca ajustados a una banda visual. Pero mi afición a las bandas sonoras y al cine me ayudaron mucho, y la música adecuada empezó a surgir por sí sola. Tiempo más tarde, la música de este corto ganó el premio “Gold Medal for Excellence” en el Festival de Música de Cine “Park City” de Utah (EEUU), y nominada a “Mejor BSO para animación” en el Festival de Música de Cine de Úbeda.
Siendo justo tengo que agradecer aún hoy día le agradezco mucho la confianza que depositó Rob en mí, ya que supuso el comienzo de esta etapa. A propósito, este año tiene previsto terminar otro corto de animación en 3D, así que volveré a colaborar con él haciendo la música.

-Y cuando vas adquiriendo experiencia. Como enfocas tus trabajo, ya sean de encargo o propios. ¿Te consideras un compositor metódico, de los que se sientan delante del piano con la obligación de componer o, por el contrario te consideras más un músico que depende en gran medida de la inspiración?

- Yo creo que el trabajo diario y la experiencia es mucho más importante que la inspiración. De hecho el tener tablas hace que el trabajo sea mucho más fluido, y que las ideas surjan rápidamente. Yo creo que de eso se trata realmente la inspiración.
Es más, la mayoría de las veces, debido a la urgencia del proyecto y los tiempos ajustados, hay que tomárselo de forma metódica y hacerlo lo mejor posible. No sirve de mucho esperar sentado a que te llegue la inspiración.

-Honestamente, yo también pienso que el trabajo y el esfuerzo pueden suplir perfectamente la falta de inspiración. Sin embargo creo que hay veces en que la inspiración puede aportar algo que la dedicación por sí no puede. Por poner dos ejemplos sencillos, One Planet y The Gate me suenan a inspiración completa. ¿Me equivoco?

películas

-En absoluto. Es curioso, pero justamente esos dos temas que mencionas son ejemplos perfectos de ello. De repente un día en el autobús o caminando por la calle, te vienen a la cabeza melodías que empiezas a tararear y no te las puedes sacar de encima hasta que grabas el tema. Que recuerde, “Inside the Maze”, “Spiritu”, o “The Troubadour” fueron también temas que llegaron así.
Me sigue pasando ahora componiendo bandas sonoras. Si me atasco en alguna escena, al despertarme por la mañana tengo ya la música adecuada en la cabeza. Creo que el cerebro nunca para de funcionar y, a veces encuentra la solución durante la noche a cosas que nos obsesionan a lo largo del día.

-Hablando un poco de tu trayectoria…
-Tras casi quince años componiendo música, ¿se puede vivir de esto en un sector tan masificado y con un estilo tan particular como el tuyo?

-Sinceramente es complicado. Hay ocasiones en las que surge un proyecto grande con mucho presupuesto y se agradece. Pero se necesita una fuente fija de ingresos mensual, si no es imposible mantenerte.
De hecho, hay meses en los que no tengo nada de trabajo, y otras épocas donde he estado componiendo simultáneamente 4 bandas sonoras.
Aunque claro, si algún día llego a trabajar de forma asidua para el cine, es posible que pudiera vivir de esto.

-Bandas sonoras, música para cortos, trabajos propios… ¿En qué terreno te sientes más cómodo?

-Cada proyecto es diferente, y cada uno presenta un desafío distinto. Componer para uno mismo es posible que sea más sencillo, en el sentido de que no tienes que ajustarte a un montaje visual fijado por otra persona, ni atender a exigencias o requerimientos del director. Aunque tiene algo positivo, y es que por ejemplo tener que reescribir la música de una escena determinada siguiendo ciertas sugerencias, sirve para terminar creando algo que en principio ni me habría planteado, y hace evolucionar a la música, tomando direcciones nuevas.

-Entiendo, ¿qué grado de libertad te han ofrecido las personas que te han encargado música? ¿Llegaban a ti con una idea ya definida de cómo debía ser la música o te dejaban total libertad?

-Depende del proyecto y del director. A veces ya tienen una idea fija de como debe ser la música, pero siempre que es posible intento aportar cosas nuevas, o sugerir algo distinto, siempre teniendo en cuenta la visión del director. Al fin y al cabo es su obra, y siempre están un poco recelosos de que un extraño meta las narices en su creación. Afortunadamente hasta el momento todo el mundo ha quedado encantado con los resultados.

-¿Has pensado en abrirte camino a nuevas posibilidades como por ejemplo entrar en el mundo del videojuego? Te lo comento porque ahora está de moda; de hecho Mark Snow (Expediente X) ha compuesto la BSO de varios juegos.

-Y muchos otros también. Me encantaría componer también para videojuegos, y espero tener la oportunidad algún día. Es un campo en donde se puede experimentar mucho.
Cuando era pequeño, como casi todos, me pasaba horas jugando con un viejo ordenador MSX, y siempre me atrajo la música de aquellos juegos, aunque en aquel entonces, era música de 8 bits, generada por un primitivo sintetizador integrado en el ordenador. Recuerdo que incluso grabé una cinta de cassette con los temas que más me gustaban.
Obviamente, hoy en día es muy distinto, y algunas bandas sonoras de videojuegos no tienen nada que envidiar a algunas superproducciones de Hollywood.

Hablemos ahora de tu último recopilatorio: INDEX.
-¿Cómo y por qué surgió INDEX?

-Descubrí el portal de música “Jamendo”, y me gustó mucho su filosofía Creative Commons y la calidad de los artistas que había. Para los que no lo conozcan, “Jamendo” es un sitio genial para estar en contacto con mucha gente afín a tus gustos, y repleto de trabajos de artistas desconocidos que no tienen contrato discográfico, pero con una calidad y nivel enormes. Toda la música está disponible de forma gratuita para escuchar o descargar en formato MP3. En mi caso, ya tenía algunos de mis antiguos álbumes a la venta en CDBaby, y aún estoy remasterizando los demás, pero quería ofrecer de forma gratuita un recopilatorio de lo mejor, además de poder llegar a un público más amplio.

-En Measures from illusions y Beyond the horizons part III creo que se notan bastante las influencias de Win Mertens, en The Gate veo esos toques cósmicos de los Oxygene de Jarre.
¿Cuándo compones eres consciente que algún tema o fragmentos suenan a uno u otro compositor?

-Bueno, es inevitable tener influencias que salen tarde o temprano en lo que haces, algunas veces de forma inconsciente, y que de alguna manera te han marcado en el pasado. Con el tiempo, uno va absorbiendo lo que más le gusta de cada uno, sin importar el estilo. Posiblemente, si no fuera por muchos de estos compositores y su música, ni me habría planteado intentar dedicarme a ésto. De todas formas con el tiempo, uno va perfilando y creando su estilo personal, para distinguirse del resto y ser fácilmente reconocible, de forma que cuando alguien escuche tu obra, sepan sin lugar a dudas que tú eres el autor.

-De los temas incluidos en este disco, cuál es aquel que lo escuchas y dices: ¡éste no podía faltar!

-Guardo un buen recuerdo de todos y les tengo mucho cariño a cada uno. Pero quizás “One Planet” es uno de los imprescindibles. Lo compuse hace mucho tiempo con muy pocos medios, y es un tema muy icónico y conceptual, con una melodía pegadiza y una parte final muy al estilo de Jarre que me encanta. Aunque ya no compongo este tipo de música electrónica, es bueno de vez en cuando mirar hacia atrás y ver desde donde venimos.

-Por cierto, ¿sabías que One Planet lo utilizan en el programa de radio Milenio3?

-No tenía ni idea. ¿Cuándo lo emiten?

-Lo utilizan tras momentos de gran tensión. Para descargar un poco.

-He echado un vistazo por internet, y hay incluso un foro dedicado a la música del programa. Por cierto, gran recopilación de temas míticos. Me ha sorprendido mucho verme entre Mike Oldfield o Jean Michele Jarre. También he leído a muchos que estaban como locos buscando el titulo para poder encontrarla. Recuerdo que hace muchos años me quedaba hasta las tantas escuchando un programa de misterio de radio3, que terminaron quitando. Por cierto, enhorabuena por tu blog, desde siempre me han apasionado también estos temas.

La portada de INDEX es muy original. ¿Las diseñas tú mismo o le debes ese trabajo a otra persona?

-Siempre he diseñado yo mismo las portadas. Para INDEX elegí una imagen de un paisaje al amanecer que estaba a la venta en una web de stock de fotos. Corregí un poco el color y los niveles, y luego añadí el gráfico de una partitura y los rótulos. Siempre suelo dar mucha importancia al texto y la tipografía, que son elementos tan importantes como la propia imagen.

Hablemos del futuro.
-Veo en tu web que ahora tiene varios frentes abiertos. ¿Cuál te hace más ilusión?

-Precisamente ahora estoy involucrado en un nuevo proyecto personal, pero quiero mantener el secretismo y no voy a hacer todavía ningún anuncio oficial. Se trata de algo muy ambicioso porque plantea un nuevo formato, y que espero tendrá una gran difusión, sobre todo en internet. Espero hacer el lanzamiento muy pronto, pero no puedo adelantar más detalles, sólo que será una creación audiovisual en constante expansión y que seguro le va a encantar a todo el mundo.

-¿Nunca te has planteado, volviendo un poco a tus orígenes, versionar, como lo han hecho otros músicos como Vanesa Mae o Yanni a compositores clásicos?

-Prefiero escuchar este tipo de música con sus instrumentos originales, ya que fue compuesta para ser interpretada de esta forma. Hace algún tiempo probé a hacer algo así con sintetizadores, pero siempre volvía irremediablemente a los sonidos y los timbres de la orquesta, que era lo que me sonaba mejor. Creo que la música clásica tuvo su momento y su contexto en el tiempo. Obviamente se sigue escuchando, y no creo que en el futuro se vayan a superar las obras maestras que se crearon en este campo, pero también creo que hay que avanzar, y que hoy en día vivimos en una época emocionante para los creadores, con tantos avances tecnológicos, muchos aplicados al sonido y a la música. Lamentablemente cada vez escucho más tecnología y menos inteligencia y conocimientos musicales en la música de hoy.

-¿Todo lo que compones lo compones en tu propio estudio?

-Sí, exceptuando alguna colaboración puntual a distancia. Por ejemplo, ahora estoy componiendo un tema muy movido para una escena de un cortometraje que tiene lugar en una discoteca, y he contactado con una vocalista que ha estado grabando las voces en Madrid. Ahora lo estoy mezclando todo en mi estudio, y suena realmente bien.

Ya para terminar, una ronda de preguntas rápidas.

-¿Qué llevas ahora mismo en tu mp3?

-John Williams, Danny Elfman, Wim Mertens y Philip Glass.

-¿Qué estilos de música escuchas a parte de los mencionados en tu página web?
-Para ser sincero, cada vez escucho menos música. Quizás porque no quiero intoxicarme demasiado cuando estoy componiendo. Pero lo que más escucho aparte de Bandas Sonoras, es brit-pop y música electrónica de los ’70.

-¿Cuál ha sido el último libro que has leído?

-La Danza de la Realidad de Alejandro Jodorowsky.
-¿Qué opinas del panorama musical de nuestro país?

-Pues que es bastante pobre. Hay muchos artistas que no están en discográficas y que son realmente buenos. Solo hay que darse una vuelta por Jamendo, MySpace o Soundclick para comprobarlo.

-En titulares, ¿qué opinas sobre los siguientes estilos musicales? Dance, heavy metal y pop.

-La única música de baile que me ha llegado a gustar es el break-beat y el drum’nbass. Sobre heavy metal no puedo opinar ya que nunca me ha llamado la atención, aunque sí escuché hace años algo de gothic metal con música orquestal y voz soprano que me gustó mucho. El pop es la piedra angular del negocio musical de hoy en día, y parece que cuanto mas simple y vulgar sea, mas vende.

-¿Podrías recomendar a los lectores del blog algunos compositores que se acerquen a la música que tú haces?

Antes nos reuníamos bastantes compositores en un portal sobre Nuevas Músicas que ya ha desaparecido. Que ahora recuerde, Ethereus, Raúl Gonzalo, Cambridge o Gnomusy, entre muchos otros, siguen componiendo y tienen trabajos muy buenos a sus espaldas.

Gracias por todo Jesús. Ha sido un placer poder saber un poco más de ti. Estaremos atentos a tus nuevos proyectos y a partir pasarás a formar parte como uno de nuestros compositores de cabecera. Un saludo.

Hoy formo parte de la noticia

Ha tenido lugar en Burgos el estreno de “Al otro lado de la calle“, una película muy, pero que muy especial por varios motivos. El primero, y en lo que a mí me afecta, es que está escrita por mí. En segundo lugar, por que es un proyecto colectivo de mucha gente, tanto anónima como grandes profesionales de los distintos medios, que han trabajado desinteresadamente por un bien común. Y el tercero, y casi el más importante, porque la película está interpretada por los propios usuarios del albergue de Burgos, personas sin hogar, y sin ninguna experiencia previa en este mundo de la farándula. El proyecto surgió allá por el mes de mAl otro día de la callearzo, cuando un buen amigo mío que trabaja en el albergue de Cáritas en Burgos me habló de una actividad que querían desarrollar para incentivar a los usuarios del centro, y de paso, remover alguna conciencia sobre la problemática de las personas sin hogar. El proyecto consistía en la realización de un corto de ficción, que versara sobre este tipo de personas y su reintegración a la sociedad a través de los Centros de Atención Temporal de Cáritas. Debo reconocer que me ofrecí de inmediato, guiado más por el corazón que por la cabeza, porque de haberlo meditado un poco, quizá no me hubiese aventurado a escribir sobre un tema absolutamente desconocido para mí, y en un formato que, aunque tenía ciertas nociones, no es precisamente mi estilo literario. No obstante, y motivado por el hecho de unir mis dos pasiones (el cine y la literatura) en un mismo proyecto, me metí de lleno sin tener conciencia de la envergadura que al final Decidí que lo mejor sería convivir unos días en el albergue para ver cómo es la vida allí, y tener así una base sobre la que trabajar. La experiencia resultó gratamente enriquecedora y conocí a unas cuantas personas muy interesantes, entre los propios usuarios, trabajadores del centro y voluntarios. Ciertamente son gente hecha de otra pasta. La experiencia me sirvió para conocer una realidad que a menudo pasa desapercibida para el mundo, además de descubrir un gran número de historias realmente impactantes. Las buenas noticias fueron llegando. Un director de cine profesional se había interesado en el proyecto, y tras leer las primeras páginas del guion en el que estaba trabajando se puso manos a la obra. Lino Varela aportó una profesionalidad con la que los organizadores de la actividad no contaban, y con él arrastró a muchos otros profesionales del medio que aportaron su experiencia y trabajo para llevarlo a cabo. Además, Lino me ayudó a que el guion, bastante narrativo hasta la fecha, tuviera ese enfoque audiovisual que necesitaba, y me orientó sobre qué cosas eran técnicamente posibles de rodar y cuales no. Tras meses de trabajo, varios borradores y mucho retoques, el guion quedó listo. Para entonces el proyecto ya contaba con todo el apoyo de Cáritas España, que volcó sus esfuerzos en este trabajo, con la idea de integrarlo en la campaña de concienciación por las personas sin hogar. Al final, la pequeña iniciativa de realizar un corto a nivel local, se iba a convertir en un largo con proyección nacional. El rodaje tuvo lugar en Burgos durante el mes de Agosto. Fueron diez u once días de intensísimo trabajo, con maratonianas sesiones de rodaje de hasta 14 horas ininterrumpidas, en las que profesionales dieron el cayo al máximo, y los no profesionales se portaron como si lo fueran. Y todo, hay que recordarlo, de manera altruista. Porque en un mundo que se mueve a golpe de talonario, es difícil encontrar personas que respondan al máximo nivel sin ningún interés económico, y este equipo humano así lo hizo, y siempre luciendo una espléndida sonrisa. Para colmo, y como si todo el asunto estuviese orquestado por una suprema entidad interesada en que cada engranaje encajara para que la máquina funcionara a la perfección, pudimos contar con otro gran profesional, el músico Diego Galaz, que no solo se mostró partidario de participar en una escena de la película, si no que se empeñó en realizar la banda sonora de la misma. El resultado final lo pudimos ver el pasado viernes. Ver cómo cobran vida unos personajes que han nacido en mi imaginación es algo indescriptible. Lino Varela ha logrado captar en imágenes las lineas que escribí en la intimidad de mi hogar, y las ha dotado de una sensibilidad y emoción que no dejan indiferentes. Diego Galaz y compañía han realizado un trabajo magnífico con la banda sonora, y han dotado de alma a la película a traves de su música. Los interpretes hacen un papel más que digno, y logran hacernos olvidar que no son actores profesionales, y que hasta hace bien poco, su hogar, era la calle. A todos ellos, actores, técnicos, organizadores y cuantas personas que se han involucrado en este proyecto, mi más sincera enhorabuena por el resultado, y mi más sentido agradecimiento. El esfuerzo ha merecido la pena, y desde luego, me siento orgulloso de haber formado parte de este sueño hecho realidad.