Pequeños relatos de una soñadora

Hola pequeño diario compartido. Imagino que poca gente lee mis palabras y, aunque esto de los blogs se ha concevido para compartir ideas y pensamientos, me quedo más tranquila al pensar que sólo lo comparto con mi ordenador. Soy una escritora frustrada. Sí, lo admito. Tengo miedo al fracaso y, aunque llevo escribiendo desde los 8 años, aun no he sido capaz de llevar ningún texto a editorial alguna.Escritora amater Tengo un montón de ideas, de esbozos, de novelas (me rimaba, k bonito!), pero no soy capaz de que una parsona, al margen de mis amigos y familia, lea mis folios. En ocasiones tampoco a mi familia les dejo ver mis historias, porque..son mi familia..
La verdad es que adoro a mi familia, pero tengo una vena artística que nadie comprende. Familia eminentemente científica no alcanza a comprender por qué me gusta el teatro, escribir novelas y recitar poesía. (A veces yo tampoco). No encuentro lo que busco y me estoy cansando de buscar. Dicen que cuando dejas de buscar encuentras, pero ni con esas (me vuelve a rimar, guau!). Así que escribo, me dejo llevar por el teclado y mis pensamientos corren por la pantalla cual tinta en times new roman. (me gustó esa frase). Dejo de buscar? sigo buscando pesquisas que me lleven a ti? o ya te he encontrado y no quiero reconocerlo? no se, le preguntaría al corazón, pero carezco de él…

Placeres

 

Hoy he vuelto a mi ritual matutino. Me encanta saborear el café y acariciarlo con tintes de tabaco..es un placer como quedan pocos.
Otro de mis placeres cotidianos es llegar a casa y ver que mis noticias se han publicado en algún medio, me recorre una sensación de orgullo y de trabajo bien hecho que es casi indefinible.
Después..la cena y la sensación placentera de que he comido sano y que una onza de chocolate es el mejor placer que puedo llevarme a la boca después de un duro día de trabajo.
Pero..supongo que otros placeres, los de la carne, también estaría bien llevarlos a la boca, o al menos a la cama. Sin embargo, reservo fuerzas para regalar mis mejores ganas y espero, pacientemente, que mi teléfono suene y no sea yo la que provoque el encuentro.
Llegará el viernes, y con él las ganas, por no decir las llamadas. Y con ellas la desgana y el placer de decir que no a un placer en fin de semana. No me gusta planear los placeres, de hecho creo que el placer llega cuando algo te gusta y no ha sido planeado.
Hay algunos dioses que procuran placer y no me refiero a ritos de antaño, ni a fórmulas ancestrales. Más bien a placeres contemporáneos, como la palmadita en la espalda de un jefe, que tu sobrino aprenda algo que le has enseñado o que tu ex te llame. O que ese dios de la carne te considere su diosa de la carne.
Mis placeres son más bien habituales, mundanos incluso. Pero son mis placeres.

Soñar despierto

Hace tiempo que no recuerdo lo que sueño. Quizás porque ya no tenga sueños o simplemente porque me haya cansado de vivir una vida perfecta que se diluye conforme avanza la mañana.
El móvil me despierta, (qué pena que cada vez sean menos los despertadores los que te conecten con la realidad), y me invita a descubrir que no tengo llamadas en toda la noche. Sin embargo, llega el viernes y mi móvil arde, llamadas insustanciales e insulsas que me ofrecen una copa en un bar, una película en una casa y algunos más eufemismos.
Me miro ante el espejo y me ducho. Siento que pierdo litros de suciedad y me enfrento de nuevo al espejo. Mi color moreno se ha diluido y solo queda una tez blancuzca que me recuerda que estoy inmersa, de nuevo, en la rutina de la semana laboral.
Me tomo un café frente al ordenador y enciendo un cigarro. Es uno de los mejores momentos del día.
Me visto, me arreglo y me asomo a la vida. Lelego al metro y empiezo a soñar…

no me bailas el agua pero quiero dejar de ser un mar de dudas
Supongo que me gustas porque no me bailas el agua. Por que eres el único al que no he podido tener y supongo que por eso eres el único al que he podido querer.
Pero me pongo a pensar y no sé el motivo por el que te quise o por el que creo que aún te quiero. No me diste ni la mitad de lo que me han dado otros y, sin embargo, tengo la impresión de que me diste un mundo.
A pesar de que has vuelto a aparecer en mi vida, me siento más fuerte para no echarte de menos. Mañana lunes va a ser un nuevo día, me voy a proponer olvidarme de tí. Por primera vez en dos años voy a, al menos, a intentarlo. Voy a dejar de comparar a todo hombre que conozca a tí, a tus besos, a tu cuerpo, a esa idea de futuro que me hacía a tu lado.
Mañana, como si de un 2 de enero se tratase, empiezo Pilates. El traumatólogo me ha dicho que para que no me duela la espalda he de hacer este nuevo y relajante ejercicio, que además de fortalecer, relaja. Así que esta buena combinación también puede que me ayude, que me haga fuerte para olvidarte y que me relaje para dejar de pensar en lo que pudo haber sido.
no me bailas el agua pero quiero dejar de ser un mar de dudas..

¿Crisis? …dónde están mis zapatos

Creo que este título no tiene mucha lógica pero me encanta la sintonía que conforman estas dos expresiones si las uno. Quizás precisamente porque carezca de sentido me guste especialmente, al igual que me sucede con el resto de cosas.
Lo que no tiene sentido es que después de una semana comiéndome la cabeza, intentando descifrar el por qué de mi actitud y la razón de mis razones, apareces. Pero..aunque causas recuerdos bonitos y que me hacen recordar que, en un momento los comentarios que hacía sobre tus besos duraban horas, y ahora un beso dura..lo que dura un beso, también recuerdo que me duele saber que jamás estaré contigo. No se dónde están mis zapatos. Busco y busco pero, tras buscar bajo la cama y en el armario de los zapatos (lugares obvios), he intentado encontrarlos hasta en la nevera. Obviamente, sin fortuna. Sigo descalza a la espera de encontrarlos y mientras pienso en tí, en lo feliz que era a tu lado y en que has sido la única persona con la que he tenido claro que quería estar.
Si la Bruni habla de sus 30 amantes (imagino que habrá tenido más), yo tampoco me quejo de utilizar las noches para el placer y las mañanas para compartir un café y en huir en taxi a casa. Sin embargo, aunque me encanta esa vida, en la que me siento ‘dueña, ama y señora’, solamente si pienso en ti, tengo por seguro que me alejaria del placer de la carne y del deseo de llenar cada fin de semana la agenda de mi teléfono de hombres y de escribir sus nombres seguidos del bar en el que los conozco.
Tú convertiste los lunes en un espacio para el recuerdo e hiciste de algunas películas, escenas de la película de mi vida. Convertiste las cañas en el deseo de cada jueves y contigo un beso me bastaba.
Acaso yo también, embebida de la situación económica internacional, ¿esté en crisis?

Quizás si tenga corazón, solo esté roto

Un sabio amigo me dijo que si me ilusionaba con las pequeñas cosas (no haciendo alusión a miembros viriles) es que tenía corazón, que quizás no me funcionase porque alguien me lo hubiese roto.
Y..debido a una fortuita aparición, creo que su teoría es tan válida como cierta.
Hace dos días, ante mí apareció una de esas personas que, aunque no sabes por qué, te completan, con quien te imaginas despertar los sábados y también los martes (los martes…), con quien te imaginas ir a bodas y presentar a tus padres. (Aquí toca un pero)
Peeeero..apareció acompañado, y yo tristemente, también, solo que de la soledad. El recuerdo fue tal que empecé a temblar y mis manos comenzaron a sudar. Soy una persona bastante fría, se guardar la compostura y díficilmente me ilusiono con alguien. (otro pero) Pero..con él es diferente.
Quizás él me rompiese el corazón y solamente quedándose en él o bien desapareciendo de una vez, lograría que volviese a funcionar.
PUM, PUM no hay sístole sin diástole, y no hay amor sin desamor, supongo..
¿Nací sin corazón?

Últimamente le doy vueltas a la cabeza para intentar descifrar qué es lo que me ocurre, para saber cual es la tara que, al tiempo que me hace única, me hace un deshecho que solo sirve para recordar.
Tengo una teoría y he llegado a la conclusión de que en el momento de la repartición de dones y defectos, de ojos, manos y boca..se acabó la ración de corazón cuando me llegó el turno, así que..me otorgaron más dosis de sentido del humor y de fuerza para soportar el dolor y no me dieron corazón, solo una válvula que genera, mecánicamente, sístoles y diástoles.
No encuentro otra razón más lógica que me haga tachar a quien conozco, criticando su forma de vestir, de pensar, de hablar, de besar..y, en el caso de que me encante..da igual. Hago todo lo posible para apartarme de mi lado, aunque me encante.
Al fin y al cabo sólo me quedan recuerdos, pensamientos de lo que pudo haber sido..de creer, por unos minutos que ese, aquel al que rechacé igual podía haber sido el amor de mi vida..pero..no me gustó que dijese ‘vistes’ en lugar de ‘viste’ y me alejé de él…o quizás aquel otro..que llevaba unas arnette..